jueves, 24 de octubre de 2013

La nada

La pantalla era como esta hoja blanca. Solo veía la tierra y ese cosmos que tocamos tantas veces. Cerré los ojos, la música me envolvió, nos vi a nosotras de la mano, disfrutando de la reacción en nuestros cuerpos en la oscuridad. Viaje a ese momento sin consumición. No se describir un sentimiento tan grande. Imágenes por la ventana del coche, ella exhalaba humo que se expandía en holo-olas lentas, aunque con control, sonreía, la observaba por el retrovisor. Veía las luces de colores de las farolas, ninguna era igual que otra. La música en mis cascos, mi única verdad. Escribiendo veo como he hecho un sentimiento expandirse tras el tiempo, ahora lo plasmo. Cuando toso esto acabe…espero que sigamos juntos. Veo tanto amor en la diagonal…Ella y yo sentadas, conectándonos, matando o aprovechando el tiempo,  según tu visión. No veía nada a mí alrededor. Solo sentía su cuerpo a mi lado, volando conmigo, al igual que yo. El calor, la atmosfera echa humo a nuestro alrededor. Ojos brillando cuando la luz emanaba. Al máximo, rozando la sensación que nos capturo. Imágenes. Eso es todo lo que guardo cuando el momento acaba. Podríamos habernos quedado allí para siempre, ambas lo afirmamos. En un sitio sin luz, donde nadie podía hacernos daño, donde no importaba nada, porque realmente sentíamos en nosotras la nada. Pero cuando el sentimiento se consume, los problemas vuelven, las preocupaciones, la hora de volver a casa…Pero tampoco nos importaba, sabíamos que lo repetiríamos hasta la desesperación. De la desesperación caímos en un bucle sin ley, sin noción del tiempo. Conseguimos salir con buena resolución. No caeremos otra vez. Pero repetiremos la sensación. Ahora ella tiene que esperar por mí y yo tengo que esperar para sentirla a ella. Hasta entonces hemos conseguido estar tranquilas en esta espera. Estoy tan orgullosa de todo lo que hemos creado…

lunes, 14 de octubre de 2013

Nuevas Formas

14 OCTUBRE

No importa el como el porque, escribo en tinta azul. Escribo para ti. No salgo de mi diagonal, ellos me quieren en otra luz, la normal. La del conformista. No estoy en contra de ella, pero ella no es para mi. Intentan inculcarme la vida de la casa, la familia, el perro. Eso no es para mi. Ellos todavía no comprenden a donde voy a parar. Tampoco escogo la paralela a la vida normal. No estoy escogiendo la droga. Eligo la diagonal, la recta que corta las dos rectas anteriores. Donde las cosas se profundizan, donde hago los momentos, eternos, en el tiempo. Donde juntas ambas cosas de las rectas. Un café en compañía y un peta. Me dicen que no soy diferente. Me gustaría saber la persona que hace lo mismo que todo esto. Probablemente sea mi alma gemela. Pero también la he encontrado. Al final siempre acabo hablando de ella. La persona que comparte conmigo esta diagonal. Escribiendo me doy cuenta de tantas cosas...Como la comparación que hicieron de mi misma: si agarras una pastilla de jabón bruscamente va a parar a cualquier parte; si la tratas con cuidado, la podrás tener entre tus manos. Quizás no para siempre, pero ella te respetara el tiempo que tu la respetes. Por lo tanto, aunque ahora estén buscando a donde voló la pastilla de jabón, haré que me encuentren y que me recogan con cuidado, poniendo parte de mi. Veo una luz. Aun es pequeña. Yo puedo hacerla grande. Y voy a brillar hermano, hasta que mi corazón se pare. Mi alma, mi papel, ellos, la diagonal, me protegen. Puedes ser lo que quieras, puedes tener lo que quieras. El cielo es el limite. Y es así, me alegro de ser así. De encontrarme donde estoy, ahora. Haciendo balance. Escribiendo estas letras. Puedo hacer estos momentos llenos como los demás. Solo tengo que encontrar el como y hacerlo bien. Respetar los tiempos. La libertad se trata de elegir en cada momento lo mejor para tu futuro. Aunque el futuro no exista para mi. El presento es esto, voy a cuidar mi futuro.